Turismo en Reserva Comunal Asháninka

La Reserva Nacional Asháninka se encuentra localizada entre las regiones de Junín y Cusco y cubre una superficie de 184 468. 38 hectáreas. Esta fue declarada como Reserva Comunal el 13 de enero del año 2003 ya que en esta se conserva un alto valor biológico gracias a la presencia de una amplia variedad de especies endémicas, además de distintos ecosistemas.

Asimismo es importante de proteger a causa de las cabeceras de agua que abastecen a las poblaciones de este grupo étnico (Asháninka) que habitan al margen derecho de los ríos Ene, Tambo y Apurímac.

Dentro de la Reserva Comunal Asháninka se reconoce una variedad de ecosistemas, entre los que se aprecia el Bosque Seco Tropical en la altura entre los ríos Ene y Perené y en la que se encuentra árboles que bordean los 30 metros de altura; el Bosque Muy Húmedo, en el que predomina un bosque clímax; el Bosque Plubial -Premontano Tropical entre los 1 300 y 1 800 metros sobre el nivel del mar donde es notable la presencia de helechos. Y el Bosque Pluvial Montano Bajo Tropical y Subtropical, en el que se albergan especies poco comunes.

Sobre la flora del lugar, en este destacan especies como la chimicua, moena, cumala, el mashonaste, ubos, manchinga, cacao del monte, de los cuales las plantas maderables pueden ser aprovechables de forma consciente.

Dentro de la fauna de la Reserva resalta la presencia de por lo menos 115 especies de aves, entre las que destacan la lechuza de cuello blanco, además de 13 tipos de reptiles y anfibios; al lado de 2 especies de peces, 19 tipos de mariposas, 60 especies de arañas, 4 familias de grillos (con 22 especies), 166 especies de escarabajos, además de 102 especies de abejas y avispas.

En el espacio moran diferentes comunidades nativas de la etnia de los Asháninka, donde se han reconocido 229 habitantes caquintes junto a 44 436 asháninka además de los ashéninka que suman 7 796 personas.

El lugar es además una zona potencial para el turismo gracias a que en el espacio conocido como Río Cutivireni existen numerosas caídas de agua (unas 55) cuya altura bordea los 300 metros. Además de claro está la belleza paisajística de toda la Reserva. Otro atractivo del lugar es la presencia de grabados en piedra que se encuentran en la parte baja del río Tambo, que podrían revelar mano incaica, pero que aún no han sido profundamente estudiados.

Fuente: Turismo i.pe